los de sistemas*
Equipamiento

El equipo que el negocio necesita*

* no el que más margen le deja al proveedor. Elegimos con vos, no por vos.

EQU

Cuatro pasos*
nada escondido

* el proceso es el mismo para un equipo o para veinte — lo que cambia es el tiempo, no la forma de trabajar.

  1. 01

    Relevamos*

    Vemos qué usa tu equipo hoy y qué le está faltando: velocidad, memoria, o simplemente equipos que ya dieron todo lo que podían dar.

    * sin cobrar por la visita — si al final no arrancamos el trabajo, el diagnóstico queda tuyo.

  2. 02

    Recomendamos*

    Te mostramos dos o tres opciones reales, con precio de lista, sin empujarte la marca que más nos conviene a nosotros.

    * sin acuerdo de reventa con ningún fabricante: recomendamos lo que le conviene al negocio.

  3. 03

    Instalamos*

    Configuramos software, migramos datos y dejamos el equipo listo para usar el mismo día que llega.

    * el mismo día que llega el equipo ya tiene software, datos y contraseñas — sin semanas de espera.

  4. 04

    Mantenemos*

    Chequeos periódicos y gestión de garantías, para que el problema se resuelva antes de que frene el trabajo.

    * si algo falla en garantía, lo gestionamos nosotros — no te mandamos a lidiar solo con el proveedor.

¿Cuándo fue el último mantenimiento*?

* si no te acordás de la última vez, probablemente ya sea hora.

Contanos qué equipos tenés hoy
preguntas frecuentes

Lo que todos preguntan antes de llamar

Respuestas cortas, sin vueltas. Si tu pregunta no está acá, escribinos y te contestamos igual.

Porque no hay dos locales iguales: no cuesta lo mismo cablear un kiosco que una oficina de 20 puestos. Lo que sí te aseguramos: el número que te pasamos es cerrado — lo que cotizamos es lo que pagás.
No. Si en el medio aparece algo que no estaba previsto, te llamamos, te lo explicamos y decidís vos. Nunca te vas a enterar de un cargo extra mirando la factura.
No. La visita para relevar tu local y armarte el presupuesto no tiene costo ni compromiso. Si el número no te cierra, quedamos como amigos.
Primero revisamos lo que tenés. Lo que sirve, se queda; lo que hay que cambiar, te explicamos por qué antes de tocarlo. No te vamos a vender un switch nuevo si el tuyo anda bien.
Al contrario: es exactamente para quien trabajamos. Todo te lo explicamos en criollo — qué instalamos, para qué sirve y por qué lo cobramos así. Si algo no se entiende, lo repetimos hasta que sí.
La mayoría de las instalaciones arrancan dentro de las 48 horas de aprobado el presupuesto. Si tu caso necesita más tiempo (obras, equipos por pedido), te damos la fecha real desde el día uno — no una promesa para cerrar la venta.
Todo lo que instalamos tiene garantía. Si falla algo nuestro, lo arreglamos sin costo. Si falla algo ajeno (un corte de luz que quemó un equipo, por ejemplo), te decimos qué pasó y cuánto sale arreglarlo, antes de tocar nada.
Las dos cosas. Mucho se resuelve por soporte remoto en el momento, sin esperar a que vayamos. Si hace falta ir, priorizamos según qué tan parado esté tu negocio — un local sin sistema de cobro no espera hasta el jueves.
No es obligatorio. Podés contratarnos por trabajo puntual. El abono de soporte existe para quien lo quiere, se puede dar de baja cuando quieras y sin penalidad — si te quedás, es porque te sirve, no porque firmaste.
Comercios y oficinas en CABA y Gran Buenos Aires. Si estás más lejos, consultanos igual: el soporte remoto no tiene zona, y para instalaciones vemos caso por caso.

¿Tu pregunta no está acá? Escribinos →